La Paz

P

az es el fruto de la sana convivencia entre los seres humanos. Para hacerla posible es necesario un ordenamiento social justo, en el que todos los ciudadanos tengan las mismas oportunidades de desarrollarse como personas y les sean respetados sus derechos fundamentales. Los que practican la paz saben que ésta no es simplemente la ausencia de conflictos, pues los hombres siempre han sido y serán conflictivos, sino la capacidad de manejar dichos conflictos y superarlos por medio de métodos no violentos como la protesta pacífica, el diálogo y la negociación.
Aquel que no perdona a otros, destruye el puente sobre el cual él mismo debe pasar; porque todos los hombres necesitamos ser perdonados.
Lord Herbert

Para vivir en paz

  • Fomentemos el conocimiento y la confianza en nuestras relaciones con los demás.
  • Reaccionemos con calma, serenidad y firmeza frente a las agresiones.
  • Reconozcamos la dignidad y los derechos de todos los seres humanos por igual.

La violencia

La violencia es el uso de la fuerza para resolver los conflictos. En la mayoría de los casos aparece como resultado de la intolerancia y el desconocimiento entre personas de ideas, razas, clases sociales, culturas o religiones diferentes. Incapaces de escuchar o aceptar opiniones o puntos de vista distintos de los suyos, los violentos se niegan a toda forma de diálogo o entendimiento y tratan de imponerse a como de lugar, no importa si para ello tienen que amenazar, maltratar, aterrorizar e incluso asesinar a los que se les oponen. Los frutos de la violencia, desde los tiempos más antiguos, no han sido otros que el odio, la destrucción y más violencia. Entre todos los antivalores, la violencia es el que más nos deshumaniza, llegando a convertimos en ocasiones en verdaderos monstruos.

Obstáculos para la paz

  • La intransigencia, el fanatismo y la arrogancia de ciertos grupos armados, que pretenden imponerle por la fuerza sus ideas, su estilo de vida y sus creencias al resto de la población.
  • Los atropellos, las injusticias, los crímenes y los horrores de todo tipo que se cometen contra los civiles indefensos por parte de quienes participan en las guerras.
  • El tráfico de armas, el narcotráfico y demás negocios sucios que financian las guerras, así como la indiferencia absoluta hacia el género humano de quienes manejan dichos negocios.