La Lealtad
ealtad es ciertamente un producto de la razón, y por lo tanto de la inteligencia, y se relaciona con leyes y normas, las cuales no son su objeto, sino su medio. Así sabemos que alguien es leal al amigo, por ejemplo, porque ha guardado las leyes de la amistad.
Solo el que manda con amor es servido con lealtad
Francisco de Quevedo
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Además como producto de un razonamiento, en la lealtad intervienen otros aspectos humanos: en primer lugar la libertad, de modo que se puede afirmar que nadie es forzado a ser leal; la responsabilidad, o sea, en este caso, la respuesta de la lealtad, está con relación a sí misma, en primer lugar; a la familia, a los deberes con la comunidad, el grupo o grupos de que se forma parte (religioso, empresarial, deportivo, gremial, etcétera), y finalmente en la nacionalidad.
La Lealtad es un valor social, porque es la expresión del cumplimiento de una responsabilidad ante los hombres y ante Dios, libremente aceptada, para la correcta y provechosa vida humana.
Por esta razón también la Lealtad está siempre vigente; no se puede ser leal unas veces sí y otras no; tampoco se puede ser leal nomás tantito, ni poquito ahora y mucho después. Este es de los casos en que se es, o no se es, y punto.
El hombre que es leal, y que se esfuerza por serlo siempre, tiene consigo mismo una gran satisfacción, y puede sentirse dignamente orgulloso; sobre todo porque está consciente de que sus acciones están de acuerdo con los contenidos de las leyes, reglas y normas de su comunidad y del grupo a que pertenece.
Y así es apreciado y tratado en su familia, en su empresa, en su club, en su sindicato, en sus amistades, en todas partes. En cambio la persona desleal es siempre rechazada, marginada y sus acciones siempre sospechosas y muchas veces por todos reprobadas.
Obstáculos para la lealtad
- La falta de convicciones e ideales, que hace que las personas se dejen guiar por los impulsos mas inmediatos y estén siempre dispuestas a irse con quien mejor les parezca.
- La idea de que el trabajo es un mal necesario que como un castigo, con el único fin de obtener una remuneración, lo cual lleva a muchos trabajadores a ponerle precio a su lealtad para con sus empleadores.
- La costumbre de la infidelidad, que hace que hombres y mujeres sientan horror del compromiso y rompan permanentemente sus promesas amorosas.
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