La Amistad

A

mistad es una de las más nobles y desintresadas formas de afecto que una persona pueda sentir por otra. Los que son amigos se aceptan y se quieren sin condiciones, tal como son, sin que esto quiera decir que sean cómplices en todo o que se encubran mutuamente sus faltas.
Cultivo una rosa blanca para el amigo que me da su mano franca;
y para el cruel que el corazón me arranca,
también cultivo una rosa blanca
José Martí
Incapaces de engañarse unos a otros, suelen ser extremadamente sinceros y decirse las cosas tal como las ven o las sienten, siempre están dispuestos a confiarse secretos, darse buenos consejos, escucharse, comprenderse y apoyarse.

Un amigo de verdad siempre tendrá las puertas abiertas para su amigo y no lo abandonará ni se alejará de él en los momentos difíciles o en los cambios de fortuna.

Así como el primero y fundamental de los valores humanos es el amor, así el primero de los valores sociales es la amistad. Ya se ve que la amistad es una de las formas que toma el amor, precisamente en las relaciones entre los seres humanos de toda condición, de toda edad, y sin otra distinción que la voluntad de darla y recibirla.

En nuestros tiempos tiene la amistad dos características que los antiguos no vieron claramente: primero, admite grados; y segunda, se realiza de acuerdo con las circunstancias de los amigos; es decir, que no es absoluta, y que surge y se mantiene por relaciones de negocios, de profesiones, de inclinaciones o gustos, etcétera. Sin que esto borre lo esencial: la amistad se da y se recibe sin condiciones y crece por la mutua voluntad de los amigos de unirse en ella.

Una de las reacciones sociales que conlleva más condena y desprecio, es la que se manifiesta cuando alguien falta a sus deberes de amigo. Nada parece tan reprobable a los ojos de la comunidad, como la traición al amigo. Por el contrario, pocas merecen tanta admiración y alabanzas como la fidelidad y hasta el sacrificio por amistad.

La nobleza y grandeza moral de un hombre, es claro, se muestra ciertamente en saber guardar y acrecentar la amistad; y aparecerá verdaderamente excepcional cuando ofrece su amistad aún a su enemigo.

Para ser amigos

  • Asegurémonos de que el afecto que sentimos por las personas que elegimos como amigas es sincero y no está marcado por el interés de conseguir un beneficio de tipo económico, social, laboral, académico, etc.
  • Hablemos con franqueza, tratemos de hacerles ver sus errores o engaños, advirtiéndoles sobre las cosas que no les convienen, todo con gran honradez y sin forzarlos a hacernos caso.
  • Acordémonos siempre de ellos, sin importar la distancia que los separa de nosotros o el tiempo transcurrido desde la última vez que los vimos.

Obstáculos para la amistad

  • Quienes se guían por la arrogancia, el desprecio a los demás, la competencia desleal y la intolerancia suelen no solamente perder a sus amigos, si alguna vez los tuvieron, sino amenazar cada minuto de su vida con una nube de enemigos.
  • El afán de sobresalir a cualquier precio hace que muchas personas se vayan quedando solas, y con frecuencia rodeadas de otras que sólo les desean lo peor.