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Un río tan ligado a su historia
que es parte de ella misma, como lo es su Parque Central, su llano de La
Sabana, su plaza González Víquez. Su nombre fue en honor
a Salvador de Torres, patriarca, labrador del valle.
El tiempo ha maltratado al río
Torres. La ciudad, que se amamantó en este lecho en aquellos años
difíciles y ya lejanos, hoy día no sólo le regala sus desperdicios sino
que casi no lo toma en cuenta. Pero las aguas, tenaces desde hace
siglos, siguen pasando fácilmente bajo los catorce puentes que permiten
el paso a miles de costarricenses día a día. Los rincones gratos todavía
se encuentran en muchas partes, pero ya la poesía, esa intangible
esencia que brota bajo los sauces y los bambúes, ha sido desplazada por
las casas de las latas herrumbradas y los "botaderos" de basura.
Catorce puentes permiten hoy día
librar de las aguas del río a los habitantes de San José. Cada uno de
esos pedazos de hierro y cemento tendidos sobre el lecho pequeño y
tortuoso podría contar mil historias, algunas tan románticas como la de
Biriteca y el español.
- 1. Ubicado en
La Paulina.
- 2. El puente de Burgos,
estrecho y maltratado por las crecidas del río.
- 3. El Betania, recientemente
construido y que une a este barrio con
Guadalupe.
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4. El de Los Incurables. Aquí el viejo
puente de arco, modernizado en la parte alta, sigue prestando tan
eficientes servicios como cuando los carreteros lo ocupaban para llevar
a Carrillo el aromático café de nuestros valles centrales.
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5. El de Aranjuez. Ciento tres gradas conducen a un
romántico puentecillo, sentado al pie de la pequeña colina de Aranjuez.
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6. El Ferrocarrilero,
construido hace más de cincuenta años, está entre Otoya y San Francisco
de Guadalupe.
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7 y 8. Los Gemelos. Están al final
del barrio Amón, ambos de arco y ambos viejos pero que siguen cumpliendo a
cabalidad. En sus orillas estaba el beneficio llamado de "Tournón".
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9. El de Amón. Ubicado a poca
distancia de Los Gemelos, en cuyas orillas aún crecen algunos hermosos higuerones y
bambúes.
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10. El Traube, es el que une a Tibás con San José.
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11. El de la Peni. Puente que
probablemente encierra miles de historias jamás contadas, por su
cercanía a lo que fue la Penitenciaría Central. Es de arco y se
mantiene en magníficas condiciones.
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12. El de La Uruca, que une
precisamente esta localidad con San José.
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13. El viejo de La uruca. Apoca
distancia del puente de La Uruca está el puente viejo de arco,
costruido totalmente de piedra y que ahora fue reemplazado por el
actual.
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14. El de la Autopista, moderno
puente que salva de las aguas del Torres a los automovilistas que
utilizan la carretera General Cañas.
El maltratado río Torres,
alberga ahora la esperanza de ver sus aguas correr de nuevo libres y
cristalinas por su cauce. Si, existe un proyecto de ley para recuperar
la cuenca del río Torres y convertirla en un corredor biológico, lo cual
además de embellecer nuestra ciudad, vendría a ser algo así como un
pulmoncito para la región.
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