Primero, a los ríos Caracha y Poás, que se unen luego de dos saltos hermosos y juguetones, para seguir en un correr blancuzco hacia su encuentro con el Virilla, que a lo lejos se convertirá en el Grande de Tárcoles.

Enseguida, a los saltos conocidos como Los Chorros, en la toma de las cañerías de Atenas, y que son formados por los ríos Tacares y Zamora, en Chilamate de Poás.

A un kilómetro, más o menos, del centro de Poás quedan las cataratas. Para la mayoría de las personas que visitan el cantón cañero, los hermosos saltos pasan inadvertidos, a pesar de que ya existe un pequeño mirador construido por el Instituto Costarricense de Turismo.

San Pedro de Poás, el cantón alajuelense cuya cabecera se encuentra en las faldas del célebre volcán, progresa a ojos vistas.  Por un camino "lastrado" se llega hacia Los Chorros. En esta parte de Poás no hay tierra ociosa. Toda está cultivada con café, caña, pequeños huertos.