En los montes de Palmira (cantón Alfaro Ruiz) nace este río, impetuoso en su parte alta, y renombrado por los viejos cronistas con motive de constituir durante muchos anos un obstáculo de importancia para el paso de quienes se dirigían al puerto de Puntarenas.

Numerosos intentos se hicieron para construir un paso, pero generalmente venían las aguas y lo derribaban. También era peligroso este sitio por los muchos lagartos que según aquellos cronistas infectaban la Boca, como generalmente se le conoce al lugar en donde se halla el cruce, y que posteriormente se convirtió en un sitio para el turismo, cuando se instaló en las riberas del Barranca el negocio de Chanita, la admirable señora guanacasteca que se hizo famosa, e hizo famoso al punto a la vez, en la desembocadura del Barranca. Con el correr del tiempo se logró construir un puente de hierro para el Ferrocarril; y años más tarde, la carretera Interamericana pasó cerca del punto ferrocarrilero, con lo cual se venció definitivamente la resistencia del Barranca.

Hoy existe otro puente de gran magnitud, precisamente en las cercanías en donde estuvo el negocio de Chanita; el de la carretera El Roble Caldera o sea, que las vicisitudes del ayer quedaron ya solamente en los papeles amarillentos de las crónicas de la época.