Misa Negra (José Tablada)
Noche de sábado! Callada
está la tierra y negro el cielo
Late en mi pecho una balada
de doloroso ritornelo

El corazón desangra herido
bajo el cilicio de las penas
y corre el plomo derretido
de la neurosis en mis venas

Amada ven! Dale a mi frente
el edredón de tu regazo
y a mi locura dulcemente
lleva a la cárcel de tu abrazo

Noche de sábado! En tu alcoba
hay un perfume de incensario
el oro brilla y la caoba
tiene penumbras de sagrario

Y allá en el lecho do reposa
tu cuerpo blanco, reverbera
como custodia esplendorosa
tu desatada cabellera

Toma el aspecto triste y frío
de la enlutada religiosa
y con el traje más sombrío
viste tu carne voluptuosa

Con el orgullo de los rezos
quiero la voz de tu ternura
y con el óleo de mis besos
ungir de Diosa tu hermosura

Quiero cambiar el grito ardiente
de mis estrofas de otros días
por la salmodia reverente
de las unciosas letanías

Quiero en las gradas de tu lecho
doblar temblando la rodilla
y hacer el ara de tu pecho
y de tu alcoba la capilla

Y celebrar, ferviente y mudo,
sobre tu cuerpo seductor,
lleno de esencias y desnudo,
la Misa Negra de mi amor!