La Zorra gris 

Urocyon cinereoargenteus

También llamado tigrillo, pero nada tiene que ver con los félidos, por lo que el nombre de zorra gris es más correcto. Tiene el dorso gris oscuro, los costados, cuello y patas, son de color pardo rojizo, pero blanco por debajo, su cara está marcada con negro, blanco y rojizo, sus orejas son puntiagudas como las del coyote y, al igual que este, posee una larga y espesa cola, pero siempre la lleva en posición horizontal y no como el coyote, que la lleva hacia abajo. 

Se distribuye desde la frontera sur de Canadá hasta el norte de Colombia y Venezuela. En nuestro país, se puede encontrar tanto en lugares cálidos (Santa Rosa, Guanacaste) como fríos (Zarcero) e incluso se han observado en Prusia, cerca del volcán Irazú y también muy cerca del cráter de este volcán. En todo caso, el tigrillo prefiere campos semiáridos, áreas de vegetación pobre y matorrales; no se lo encuentra en las tierras bajas del Atlántico. Tal parece que sus poblaciones se han incrementado en los últimos años, pues es más corriente verlo ahora que hace 10 o 15 años. 

Es de hábitos preferentemente nocturnos, aunque a veces es activo de día. Con frecuencia se lo ve solo. Es un carnívoro que se alimenta de roedores, conejos, lagartijas, frotas, insectos, huevos y aves. Es el único cánido que gusta de subir a los árboles, para lo cual es muy ágil. Esto le permite aprovechar recursos alimentarios diferentes como las frutas y nidadas de pájaros o de mamíferos arborícolas. Tras un período de gestación de 50 a 60 días, la hembra tiene de una a siete crías (cuatro en promedio), en madrigueras hechas generalmente por otras especies, entre las raíces de los árboles, aunque a veces las tienen en los árboles. Las crías son independientes a los cuatro o cinco meses de edad y llegan a vivir unos cinco años en estado silvestre.