El Puercoespín 

Sphiggurus mexicanus

 Su cuerpo esta cubierto de pelos gruesos, pero suaves, de color negro, que ocultan espinas largas y punteadas, que, al simple contacto, se desprenden e incrustan causando gran dolor a quien las recibe. En la parte ventral no poseen púas, por lo que las crías no tienen problemas para mamar. Su cola prensil es larga y carnosa.

El ámbito de distribución de la especie es de México a Panamá. En Costa Rica se lo puede encontrar desde el nivel del mar hasta más de 3000 metros de altitud; se le ha visto, por ejemplo, en la cima del volcán Irazú a 3400 metros.

El puercoespín es de hábitos generalmente nocturnos; durante la noche buscan frutos, hojas, nueces verdes y cortezas, y en el día duerme en troncos, horquetas o huecos de árboles. En estos últimos nacen sus crías que, generalmente, son una por parto, pero algunas veces pueden ser hasta cuatro; el nacimiento se produce durante el periodo de febrero a mayo. Las crías nacen con los ojos abiertos y las púas suaves, luego éstas se van endureciendo. El puma o el jaguar pueden matar un puercoespín de un manotazo en el hocico, único punto vulnerable cuando esta en el suelo con sus púas erizadas.