Pueblo Cabécar

Idioma

 Su idioma es el Cabécar y lo hablan en un 85%, en el conjunto del territorio (existen tres formas dialectales diferenciadas).

Tradición espiritual

Existencia de la figura del “jawá” (conocido popularmente como “sukia”). Este es un especialista en medicina tradicional. La enfermedad es interpretada como un disturbio del universo que requiere la intervención del jawá en una calidad similar al “sacerdote”, como intermediario entre la sociedad y las fuerzas espirituales. Existente aun otros especialistas, hombres y mujeres, que efectúan rituales particulares: para los enterramientos, la pubertad, los nacimientos y otros hechos de la vida.

El usëkol, máximo líder espiritual se ha perdido. El último murió en los años 30 en Talamanca en circunstancias no esclarecidas, sin haber formado eventuales sucesores.

Sistema de filiación y organización social tradicional

Por clanes siguiendo la línea materna. Este sistema estructura la organización familiar (quienes son o no parientes) así como los intercambios matrimoniales. La poca atención (o irrespeto) que el Estado ha brindado a este sistema obliga que los Cabécares deban mantener una doble personalidad: hacia afuera se identifican con los apellidos del padre y la madre, y hacia adentro con el clan materno a que pertenece.

Vivienda y recursos del bosque

Del bosque obtienen materiales para su construcción. La vivienda “tradicional” se encuentra en mayor uso en las zonas donde el bosque ha podido ser protegido y que presentan poca o nula penetración de población no indígena.

Formas productivas y aspectos de la economía

En estrecha relación con la naturaleza, pues de ella extraen directamente los recursos para la reproducción material y cultural. Así, obtienen los recursos para la confección de canastas y otras industrias artesanales, las plantas medicinales y la obtención de alimentos. Las comunidades de Ujarrás, a la margen izquierda del río Telire en la Talamanca Cabécar y Keköldi, han sido sometidas a fuertes presiones por el avance de la frontera agrícola.

Esto ha provocado que entre en crisis su cultura espiritual y simbólica por la limitación de obtener los recursos del bosque, propios de la reproducción de su cultura. Esto ha llevado que basen su economía en la producción de bienes de consumo nacional (granos y plátano) y coloquen los excedentes en el mercado; o bien que vendan su fuerza de trabajo a ganaderos o empresas.