Caballos, vaqueros y miles de ‘águilas’ participaron en el Tope

Más de 5.000 caballistas de todo el país cruzaron la capital en el tope (desfile de caballos) del 2008.

El evento comenzó a la una de la tarde donde burros, yeguas, cuatro búfalos, ponis, una gallina y hasta el conejo Palmarín fueron algunos otros ejemplares que aparecían de vez en cuando entre el gentío pues, aunque hubo un cierto orden, también hubo un cierto caos. Porque aquello avanzaba con un cierto aliento a fiesta.

Los transeúntes y curiosos, a sabiendas del circo que se avecinaba, montaron sus propias carpas y convirtieron la vereda en una gradería, en un bar abierto, en un baile, en una carne asada, en un picnic... Muchos acomodaron sus pickups de modo que la cajuela también sirviera de tarima.

Entre los jinetes no faltaron rostros como el del alcalde de San José Johnny Araya –quien tuvo un debut algo estrellado a causa de una caída–, ni el de Jorge Woodbridge, ministro de la Competitividad, quien pasó algo inadvertido pues la competencia fue dura: Keylor Navas, arquero de Saprissa, venía unos caballos más allá.

El abogado Henry Vega también exhibió sus trotes, así como Gustavo Rojas, director de la Compañía Nacional de Teatro. El presentador de televisión, Edgar Barrantes, se asoleó casi tanto como el diputado José Manuel Echandi y el exgerente de la Junta de Protección Social, Luis Polinaris.

Según los organizadores, 5.300 caballistas se sumaron a la cita, aunque muchos quedaron fuera de la estadística pues decidieron lanzarse al ruedo sin número.

Los vendedores no desperdiciaron la oportunidad para vender banquitos plásticos para quienes querían disfrutar el desfile cómodamente sentados, sombreros para protegerse del sol, comidas rápidas y por supuesto las bebidas.