Pava CrestadaPenelope purpurascens
Los crácidos constituyen una de las familias de aves frugívoras más grandes que habitan las áreas boscosas tropicales y subtropicales del Neotrópico (Strahl, 1973). La familia agrupa especies que por sus características de "especie clave" son de importancia ecológica, como dispersoras de semillas de gran variedad de plantas, y económica, como fuente de proteína para poblaciones humanas. Como especie de bosque primario (especial-mente los pavones y pavas) los crácidos son principalmente susceptibles a la perturbación humana (Delacour y Amadon, 1973). La familia está considerada en peligro de extinción debido a las presiones de caza y a la destrucción de su hábitat (Strahl, 1989). De las 49 especies que agrupan la familia, cinco se encuentran en Costa Rica: el pavón (Crax rubra), las chachalacas (Ortalis vetula y Ortalis cinereiceps), la pava negra (Cha-maepetes unicolor) y la pava crestada, llamada también pava granadera (Penelope purpurascens). Algunas de las especies se encuentran restringidas al bosque húmedo montano, otras se localizan en el bosque húmedo premontano, húmedo tropical y seco tropical de Costa Rica (Slud, 1964; Stiles, 1989). En Costa Rica no se ha realizado ninguna investigación específica sobre esta familia de aves; sin embargo, se sabe que sus poblaciones han disminuido por presiones de caza y destrucción de su hábitat. La pava crestada, Penelope purpurascens, una de las cinco especies de crácidos que se encuentran en Costa Rica; es una especie arbórea que prefiere áreas achaparradas, boscosas y semiabiertas. A pesar de su importancia biológica y económica esta especie ha sido poco estudiada. En cuanto a la alimentación, se registraron un total de 34 especies de plantas, pertenecientes a 27 familias vegetales. En el bosque seco tropical los frutos constituyen el alimento principal en la dieta de la especie (76%). La especie explota flores y brotes tiernos (21%) e insectos en menor proporción (3%).
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